miércoles, 26 de diciembre de 2007

Charlas

Por fin había decidido sentarme con el Año a conversar, nos habíamos acomodado cerca de la chimenea para mantener esa larga conversación que todos los años por estas fechas tenemos.

Él ya algo débil y viejo de necesidad, yo paciente como cada año por estas fechas. Ya sentados, le he mirado a los ojos y sólo el crepitar de la leña de encina, que se consumía como él se había consumido en estos últimos doce largos meses, interrumpía nuestra mirada en la estancia.

Una estancia cálida y misteriosa por las sombras que el fuego genera en los inservibles objetos que en ella abundan. Las arrugas de él se marcan cada vez mas, ayudadas por la iluminación tenue y anaranjada del fuego.

Como cada año, espero que él hable primero para después poder yo replicarle. Este año tenía que darle muchas quejas pero apenas mi conciencia me permitía sermonear a aquel viejo notablemente cansado, enjuto y con una mirada que ni vida transmitía ya.

Cuando el hizo el intento de hablar, en un gesto completamente descortés por mi parte alcé la voz y le dije: “descansa, no hay nada que ya puedas decirme”.

Y una voz en mi interior me sugirió que dejara morir tranquilo a aquel viejo, que sólo tendría que reprocharme a mi mismo y que es preferible tratar con el año en su plenitud de vida.

Quizás en la charla del año próximo dejaré que se sienten al calor de la hoguera solos él y mi conciencia, creo que son los únicos que tienen que mantener una charla. Yo aprovecharé para disfrutar de estas achispadas fiestas y no preocuparme de lo que dejé de hacer meses atrás.

Cuando vuelva, espero que el viejo se haya marchado.

martes, 18 de diciembre de 2007

Rincones

Un rincón intemporal
en la memoria situado.
Eres presente y futuro
pero vienes del pasado.

Admiro la belleza
perplejamente caduca,
del sentimiento
perdido.

lunes, 10 de diciembre de 2007

La senda

La senda, hoy acurrucada en la hojarasca, no me llevaba a buena empresa.

Decidí por tanto volver a hacer el recorrido a la inversa para saber cual era el punto de partida de mis pensamientos. Llegué una vez más a no saber por donde había empezado todo, a difuminarme en divagaciones, volviendo a perder esa gran idea que me sacaría de este desgobierno.

El verde, raramente exuberante, de los hierbajos retenía la gran cantidad de hoja caduca por la que me abría paso, yo delante, detrás mis pensamientos que iban tropezando constantemente.

Desistí e hice camino, de la senda llegué al camino, del camino a la carretera, de la carretera al acerado y por fin en casa.

Volveré con mas luz a buscar los pensamientos que se me perdieron entre la alfombra de hojas de colores ocres y encarnados.

miércoles, 5 de diciembre de 2007

De Dante y sus escenas

He visto la derrota de un ser humano tan de cerca que las diapositivas del miedo todavía pasan despacio por mi cabeza. Las escenas se superponen a menos de veinticuatro fotogramas por segundo y aun me tiemblan las piernas.

Ambulancias, sangre, angustia profunda y finalmente lágrimas.

Las escenas de película no son para la vida real.

domingo, 2 de diciembre de 2007

Ecos

Un ¡basta ya! , tan sonoro atronó en mi cabeza ,que el resto del cuerpo se hizo eco de aquel desesperado grito e inmediatamente fue invadido por la desgana.

sábado, 1 de diciembre de 2007

Revista en barra

“Tiempo para las cosas por las que vivimos”, así rezaba la contraportada de un folleto de Marca Extremadura que me encontré sobre la barra de un bar esta mañana, lo ojeaba mientras se me enfriaba el café que siempre tomo a las doce.

Le pegaba un vistazo rápido y pasaba las hojas un poco sorprendido por ver lo “off” que ando en cuestiones musicales de mi región y me enteraba de que somos reserva indie. Leía un poco contrariado los nombres de los grupos y juraba no haberlos oído en mi vida.

Paso páginas y veo a Bebe, alguien que conozco y he escuchado mira tú. Paso página veo una fotografía de Soraya Arnelas la cual observo con más detenimiento, no por temas musicales precisamente.

Diseñadores de moda, empresarios, bodegueros, empresas hortofrutícolas, aceitunas, paraísos naturales, gastronomía, lugares que no has de perderte y una nutrida agenda cultural para los meses invernales…todo ello venía a conformar un poco la imagen que nos quieren dar de nuestra región. Es lo que hoy han bautizado como Marca Extremadura “un plan estratégico para reposicionar la comunidad”.

Pero vuelvo a lo que sinceramente más me ha gustado del folleto (aparte de la foto de Soraya claro), la contraportada. Una frase impresa sobre una foto de Bebe vestida por diseñadores extremeños, decía lo que enuncié al principio “tiempo para las cosas por las que vivimos”. ¡Qué gran frase, como me ha gustado!

Repaso en medio segundo las cosas por las que vivo y me doy cuenta de que dedico más tiempo a las cosas que no me dejan vivir tranquilo, creo que tengo que empezar a disfrutar mas de las cosas y personas que tengo, dar mas tiempo a lo que merece la pena. Creo que lo llaman vacaciones, aunque me gusta mas decir intenciones.

En fin, me intentan vender mi región y me dan ganas de pegarme un viaje a alguna isla del Caribe, definitivamente no se interpretar la propaganda y eso que soy un enamorado de mi tierra.