jueves, 29 de abril de 2010

Café o no café...

Sin llegar a entablar relaciones “resilientes” con ciertos recuerdos, llegan a menudo asociaciones completamente absurdas a mi cabeza, quizás tapadas con la pátina del tiempo o simplemente abandonadas en cualquier rincón de la memoria a la espera de un tropiezo visual que las encuentre de nuevo.


El caso que es no veo necesario que una taza de café ( la taza de café ) me recuerde a las mañanas de domingo, que venían de sábados sin noche, en las que los dos gastábamos la vida en vivir, sentados en el balcón de aquella ciudad en el que solucionábamos el mundo y dejábamos que nuestro tiempo se escapase como la arena de los relojes entre los dedos.


Ahora sé que ya nada importa, que el viento de los días se llevó esas arenas desperdiciadas. Que la memoria es traicionera y a veces nos miente y nos niega a los dos. Que la vida a pesar de estar un poco gastada aún está viva. Y que como dijo Sabina (que nunca nos cantó): ...y cada vez mas tú y cada vez mas yo sin rastro de nosotros.



miércoles, 28 de abril de 2010

Poema de Luis García Montero

Si alguna vez no hubieses existido,
si el calor de tus muslos no me hubiese
buscado como un látigo preciso
y mis ambigüedades electivas
-los días más oscuros de mí mismo-
no te hubiesen tenido como saldo
de afirmación o excusa,
es posible
que este volver a casa en soledad
y demasiado pronto,
me recordase ahora un poco menos
al joven que apostaba por el mundo,
con el mundo a su espalda.

Sólo el amor es duro.
Metidos en la noche, regresando
entre la potestad y la mentira,
hablamos del poder o de los sueños
al hablar del abrazo.
Y no lo sé tal vez, no sé si me recuerdo
prisionero de un cuerpo o libre junto a él,
buscando salvación o en servidumbre,
miserable y maldito, pero atónito.

Quizás sólo se trata de que no estás aquí,
de que perder es duro para todos
y el amor me hace falta, como sabes.
Quizás contigo estuve
tan demasiado cerca de tu reino,
que necesito ahora desmentirte,
utilizar los trucos que uno tiene
para poder seguir.

Porque somos así seguramente,
huellas equivocadas,
solitarias hogueras de un camino,
paraísos de cuatro habitaciones
que sólo se comprenden
después de haber firmado muchas veces,
precisamente ahí,
donde pone El viajero.

Y a mí, ya que prefiero escoger mis derrotas,
quiero que me recuerdes derrotado,
como quien algo espera
más allá de los tiempos y los hechos.
Quizás porque haga falta haberlo presagiado
o porque, en todo caso, nadie sabe
dónde acaban los sueños


(L.G.M)

lunes, 26 de abril de 2010

¿ Ángeles ?


Angeles
Cargado originalmente por Alfonso Cr
Que parezcas ángel de carne y hueso o demonio sin piel ni alma dependerá siempre del color de la luz con la que te mire.

Foto: estatua en el puente Sant´Angelo (Roma)

miércoles, 21 de abril de 2010

Coque Malla - No puedo vivir sin ti

Veintiuno del cuatro

Hoy me apetecía hablar sobre las comas seguidas de puntos y aparte entre nosotros, de los segundos de silencio que separaban nuestras manos, de los abismos sin saliva que distanciaban nuestras bocas, de el lado frío de la cama.


Me apetecía hablar de todo ello y más, hablar quizás también de los besos que quedaron suspensivos, de las caricias no retornables, de las miradas vacías y las entrañas llenas de pequeños sacos de cemento. Relatar, sin muchos detalles, el día en que me di cuenta que no ibas a volver, que se poblaban ya los labios con cenizas de las que me colapsaban en los aeropuertos a los que no vendrías a despedirme.


Si, de verdad que me apetecía hablar de todo, sin ser minucioso, sin escribir ni siquiera una vez, la palabra amor conjugada en pretérito pluscuam(des)perfecto. Comentar someramente, el día que se instaló el silencio entre ambos y soslayábamos, con vergüenza, las miradas del que ha perdido algo y no sabe muy bien qué ni donde.


Creed que quería hablar de todo ello, pero no se que ha pasado, que ahora prefiero no hacerlo.



lunes, 19 de abril de 2010

Santi Balmes (Love Of Lesbian) + Zahara - Domingo Astromántico

De Juan Ramón Jiménez

Estoy triste, y mis ojos no lloran
y no quiero los besos de nadie;
mi mirada serena se pierde
en el fondo callado del parque.

¿Para qué he de soñar en amores
si está oscura y nuviosa la tarde
y no vienen suspiros ni aromas
en las rondas tranquilas del aire?

Han sonado las horas dormidas;
está solo el inmenso paisaje;
ya se han ido los lentos rebaños;
flota el humo en los pobres hogares.

Al cerrar mi ventana a la sombra,
una estrena brilló en los cristales;
estoy triste, mis ojos no lloran,
¡ya no quiero los besos de nadie!

Soñaré con mi infancia: es la hora
de los niños dormidos; mi madre
me mecía en su tibio regazo,
al amor de sus ojos radiantes;

y al vibrar la amorosa campana
de la ermita perdida en el valle,
se entreabrían mis ojos rendidos
al misterio sin luz de la tarde...

Es la esquila; ha sonado. La esquila
ha sonado en la paz de los aires;
sus cadencias dan llanto a estos ojos
que no quieren los besos de nadie.

¡Que mis lágrimas corran! Ya hay flores,
ya hay fragancias y cantos; si alguien
ha soñado en mis besos, que venga
de su plácido ensueño a besarme.

Y mis lágrimas corren... No vienen...
¿Quién irá por el triste paisaje?
Sólo suena en el largo silencio
la campana que tocan los ángeles.



(J.R.J)

sábado, 17 de abril de 2010

Perspectiva

Perspectiva es cuando todas las lineas de fuga que dibujo convergen en tus labios, cuando el norte y el sur de mis mapas lo marcan los puntos cardinales de tus ojos.


Perspectiva es cuando me pierdo por encontrarte, cuando te busco sin conocerte, cuando te encuentro sin saberlo.


Perspectiva es todo aquello que me lleva a perder la perspectiva, lo erróneo y lo certero, los pasos y los saltos.


Si, lo sé, este rumor de primavera nubla mi perspectiva. Aunque lo cierto es, que nunca fue demasiado buena.




Subí desde la sombra
hasta la luz, puse mi mano
en el aire vacío. Aquí
me entrego, dije,
no tengo nada que perder.


(J.M.C.B.)



viernes, 16 de abril de 2010

Pólenes

Me he acostumbrado tanto a este frío invierno, que vislumbrar primaveras en tus ojos me da miedo. Sigo siendo pirata de boquilla, de los de parche y catalejo, de los que se morirían sabiendo que pueden naufragar en las playas de tus mejillas.


[…] o las noches de lluvia nos confirman
que la vida, posiblemente hermosa,
no siempre es un asunto disponible
y que a veces resulta incluso mucha,
temible como ahora,
mientras que tengo miedo de besarte al azar
.



(L.G.M)

miércoles, 14 de abril de 2010

Será...

Borrador de otra ciudad

Hay lugares, ciudades, que se parecen a otros lugares, similitudes con matices en tu memoria que evocan otros momentos, otras edades. Pero al igual que tendemos a comparar, muchas veces necesitamos de lo único, de hacer algo nuestro, parte de nosotros, irreemplazable.

Puedes pasear por calles que se parecen a otras calles, pasear sin ser el mismo que aquellas veces. O puedes también abrirte a lo nuevo, a lo inesperado, sobrecogerte como hacía tiempo, erizar tu bello como tan pocas veces. Encontrar esa ciudad que te devuelva tu reflejo distinto, siendo otro con el mismo cuerpo el que se mira ahora en el espejo.

Podría ser el escenario perfecto para comerse a besos, para vivir esa historia que nos falta. Donde no se necesite ser ni Ilsa Lazlo ni Rick Blaine, donde bastara un tú conmigo, y las calles de escenario mientras se funde a negro la pantalla y se nos escucha por las calles conjugando de memoria el verbo amar.

Podría ser ese lugar definitivo, donde pacer y pernoctar por siempre, donde gastar la vida en vivirla, donde detenerse y observarse, donde buscar un rincón favorito cada día, donde perderte a diario para poder tenerte al día siguiente de nuevo. Donde las luces de la noche no se confundan con la luna y la luna se confunda conmigo y salga a buscarme cada noche.

Esa ciudad eres tú y soy yo, soy yo o tú, pero no es nosotros. Ese lugar existe, yo lo he visto y quizás, sólo quizás, tú también.


¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás,
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí.

(
M.B.)

martes, 13 de abril de 2010

Roma


Fontana de Trevi
Cargado originalmente por Alfonso Cr
Y como hablar de ti, si aun no te has ido. Roma, será también eterna dentro de mi.

lunes, 5 de abril de 2010

Retazos de una tarde de Abril

Las luces de la ciudad se iban haciendo cada vez mas pequeñas en el espejo retrovisor del coche, pasaron de ser unas guirnaldas prendidas de un telón oscuro a un borrón naranja y blanco. Huía sin motivos, esta vez, de allí. Pensando en que no somos los de antes, que esta ciudad ya no mira con tus ojos ni yo saboreo sus amaneceres.

Las calles siguen igual de cansadas de ser calles y yo hastiado de nostalgia, con el metálico sabor del olvido en los labios y el espejo reflejando a otro que no soy yo. Este ya no es un sitio al que volver con la mirada del ayer.

Ambos hemos cambiado, hemos puesto años encima. Tú algunas urbanizaciones yo quizá alguna cana, tú nuevas alcantarillas y yo cambié de colonia. Mis nuevas zapatillas contra tus viejas losas. Crecieron tus árboles y yo me corté el pelo. Tu preciosa primavera contra mi frío invierno.

Tú, como ciudad, ya no reservas nada especial para mi, a mi sin embargo, aun me queda poder seguir diciendo que algún día volveré a verte, por que sé que estarás allí.



Esta ciudad me mira con tus ojos,
parpadea,
porque ahora después de tanto tiempo
veo otra vez el piano que sale de la casa
y me llega de forma diferente,
huyendo del salón,
abordando las calles
de esta ciudad antigua y tan hermosa,
que sigue solitaria como tú la dejaste,
cargando con sus plazas,
entre el cauce perdido del anhelo
y al abrigo del mar.
Estarías aquí
y nada habría cambiado sino el tiempo,
el cadáver extraño de sus ríos
que siguen sumergidos
como tú los dejaste.



( L.G.M )

Excavación en la Cueva del Conejar


Cueva del Conejar
Cargado originalmente por Alfonso Cr
En ocasiones (como es el caso) "remover" el pasado puede ser muy positivo...

Excavación en la Cueva del Conejar (Cáceres), proyecto Primeros Pobladores de Extremadura.

sábado, 3 de abril de 2010

Volver de Jaime Gil de Biedma

Volver


Mi recuerdo eran imágenes,
en el instante, de ti:
esa expresión y un matiz
de los ojos, algo suave


en la inflexión de la voz,
y tus bostezos furtivos
de lebrel que ha maldormido
la noche en mi habitación.


Volver, pasados los años,
hacia la felicidad
-para verse y recordar
que yo también he cambiado.




Jaime Gil de Biedma